FEBRERO 2016

Dengue, Zika y Chikunguña

Con el verano, la proliferación de mosquitos ha traído consigo la aparición de la especie Aedes aegypti, que es el insecto transmisor de estas tres enfermedades virales, por lo tanto su eliminación es la primera forma de prevención.

Cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras personas les transmite esta enfermedad. El contagio sólo se produce por la picadura de los mosquitos infectados, nunca de una persona a otra, ni a través de objetos o de la leche materna. Sin embargo, aunque es poco común las mujeres embarazadas pueden contagiar a sus bebés durante el embarazo. El dengue es grave cuando se producen hemorragias.
Los síntomas del dengue son:

  • Fiebre alta (sin resfrío)
  • Dolor detrás de los ojos, muscular y de las articulaciones
  • Náuseas y vómitos
  • Cansancio
  • Sangrado de nariz y encías
  • Erupción en la piel
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Ante síntomas de dengue las recomendaciones son no automedicarse y acudir al médico. No tomar aspirinas, ibuprofeno ni aplicarse inyecciones intramusculares porque puede complicarse la enfermedad.
En cuanto a los síntomas del Zika, suelen presentarse de forma moderada o aguda, después de un periodo de incubación de 3 a 12 días, e incluyen:

  • Fiebre
  • Conjuntivitis no purulenta
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de cuerpo
  • Dolor en articulaciones (principalmente manos y pies)
  • Decaimiento
  • Sarpullido
  • Inflamación de miembros inferiores

Los síntomas duran entre 4 y 7 días. Debido a su similitud con los del dengue y la fiebre chikunguña, puede ser confundida fácilmente con estas enfermedades.
La infección también puede cursarse de forma asintomática.
No hay vacuna ni tratamiento específico para la fiebre por virus Zika. Por ello, el tratamiento es fundamentalmente sintomático. A los enfermos se les recomienda tomar abundante agua para reponer líquidos y utilizar mosquiteros para evitar la transmisión a otras personas.
La enfermedad provocada por ese virus conlleva el riesgo de malformaciones congénitas en embarazadas que contraigan la infección durante el primer o segundo trimestre de gestación.
En el caso de la fiebre chikunguña, los síntomas comienzan a manifestarse por lo general de 3 a 7 días después de la picadura de un mosquito infectado, y los principales son:

  • fiebre (mayor a 38º C)
  • dolor intenso e inflamación en las articulaciones, a menudo en las manos y los pies.
  • también puede aparecer dolor de cabeza, dolor muscular o sarpullido.

En la mayoría de los casos los pacientes se mejoran en una semana. Sin embargo algunas personas pueden tener dolor en las articulaciones por más tiempo.
Si bien no existen medicamentos específicos para tratarla, sí se prescriben fármacos para reducir la fiebre y el dolor.
El nombre chikunguña deriva de una palabra en idioma makonde del grupo étnico que vive en el sudeste de Tanzania y el norte de Mozambique que significa “aquel que se encorva” o “retorcido”, que describe la apariencia inclinada de las personas que sufren la enfermedad, por los dolores articulares que la caracterizan.
¿Qué podemos hacer para prevenirlas?
Con la eliminación y el control de los criaderos del mosquito Aedes aegypti, disminuyen las posibilidades de que se transmita los virus Zika, el Chikunguña y el Dengue.
La prevención de estas enfermedades requiere de una respuesta integral que involucre a varias áreas de acción, desde la salud, hasta la educación y el ambiente.
Esas medidas pasan por la eliminación de los criaderos del mosquito y evitar las picaduras del mismo:
• Eliminar los recipientes en desuso que puedan acumular agua o vaciarlos continuamente.
• Tapar los tanques o depósitos de agua de uso doméstico para que no entre el mosquito.
• Evitar arrojar recipientes o basura en lugares en los que pueda acumularse agua.
• Mantener los patios y jardines desmalezados y destapar los desagües de lluvia de los techos.
• Eliminar el agua de los platos, floreros y portamacetas, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa.
• Cambiar el agua de las mascotas diariamente y cepillar los bebederos cada dos o tres días.

La fumigación no es suficiente para eliminar el mosquito. La aplicación de insecticidas es una medida destinada a eliminar a los mosquitos adultos que pueden transmitir estas enfermedades. Su implementación debe ser evaluada por las autoridades sanitarias ya que solo es recomendable en momentos de emergencia, y siempre debe ser acompañada por la eliminación de todos los recipientes que acumulan agua en las casas y espacios públicos.
También es importante prevenir la picadura del mosquito:

  • Colocando mosquiteros en las ventanas y puertas de las viviendas.
  • Usando repelentes sobre la piel expuesta y sobre la ropa con aplicaciones cada 3 horas.
  • Usando mangas largas y pantalones largos si se desarrollan actividades al aire libre.
  • Utilizando espirales o tabletas repelentes en los domicilios.

 

Por Graciela Audine